Preguntómetro a prueba de conciencias.
[Para no bajar la edad de imputabilidad]
Estamos en un proceso para ayudar a las personas a entender por qué votar la baja de la edad de imputabilidad no genera nada positivo. Mucho se ha argumentado, debatido, sentido, demostrado, y aún así parte de la población parece querer aferrarse a la idea de que esta iniciativa va a generar algún cambio, alguna mejora en la vida del pueblo uruguayo.
Con espíritu socrático propongo una apuesta, porque no hay posibilidad de que convenza a nadie si este no se convence a sí mismo. No voy a argumentar, solo voy a pedirle a quién lea que pase por tres estadios de preguntas que todo ciudadano debería hacerse antes de votar en esta instancia. La única condición es que el que lea se formule seria y sinceramente estas preguntas a sí mismo.
Apuesto que cada uno puede darse a sí mismo una nueva perspectiva sobre lo que se busca y lo que se obtiene con este plebiscito. Apuesto que se pueden inventar muchas medidas alternativas, que no corten la cadena por la parte más débil. Si se les ocurren, póngalas en los comentarios; nuestra juventud depende de todos.
1. No vaya a votar sin cuestionarse:
¿Por qué los menores delinquen? ¿Nacen rapiñeros, asesinos y ladrones? ¿O su contexto de vida los lleva a cometer actos delictivos? ¿Qué hace el sistema para evitar que eso pase antes de que pase? ¿Los educamos? ¿Les damos un techo digno para vivir? ¿Cubrimos sus necesidades básicas? ¿Les damos cuidados de salud? ¿Les garantizamos un ambiente libre de maltratos? ¿Crecen en un ambiente familiar armónico y amoroso? ¿Quizá les generamos necesidades artificiales - como marcas o modas - y les hacemos creer que vale matar por ello? ¿Les enseñamos lo que realmente vale? ¡Ah! ¿Usted nunca vio un niño en la calle? ¿Nunca vio a uno muerto de frío, mal vestido o vendiendo cualquier cosa en un ómnibus? ¿Puede decir con la conciencia tranquila que llegó hasta las últimas consecuencias para ayudarlo y que por eso ahora apoya esta iniciativa? ¿O no hizo nada? ¿O lo que quiere es sacarlos de su vista para pensar que ya no existen más?
2. No vaya a votar sin preguntarse:
¿Por qué proponerlo ahora? ¿Por qué no cuando no habían elecciones nacionales? ¿Para juntar votos? ¿Por que no se hacen propuestas en pos de la mejora de la educación pública? ¿Por qué esas cosas llevan tiempo? ¿Por qué no tienen rédito político -en votos - inmediato? ¿Por qué no importa que los jóvenes que están en centros de estudio públicos estén muchas veces hacinados o con problemas edilicios? ¿Por qué para los menores de edad? ¿Por qué no pensar en la re-educación en las cárceles? ¿Sirve de algo tratarlos como adultos? ¿Los ayuda a superarse como persona y a aprender de sus errores? ¿A los adultos les contribuye en su vida el pasar por un centro de reclusión y logra una posterior inserción social con oportunidades reales? ¿Le haría esto mejor a un adolescente? ¿Es que no se merecen una segunda oportunidad? ¿O más bien debiéramos decir una primera oportunidad, dado que como sociedad no le dimos ninguna cuando era un ser desprotegido?
3. No vaya a votar sin inquirirse:
¿Qué soluciona esta medida? ¿Se le pueden ocurrir al menos dos cosas? ¿Va a haber más seguridad si se vota? ¿Los que usan a los menores de 18 como medio para no caer en la cárcel no comenzarán a usar a los menores de 16 ahora? ¿Cuántas veces más bajaremos la edad? ¿Condenaremos a algunas personas desde su nacimiento, sin siquiera darles herramientas para que cambien el destino que les otorgamos? ¿No es eso lo que hacemos ahora con aquellos que no tienen oportunidades? ¿Van a quedar embretados en esta medida los hijos de los ricos, con caros abogados y coartadas? ¿O será que esta medida está creada para encerrar a los hijos de los trabajadores, o a los jóvenes pobres -si se quiere-? ¿Entonces estamos encerrando a los pobres por serlo? ¿Y quién los hace pobres? ¿Son responsables de eso? ¿Será que este sistema de pobreza y riqueza condena a unos y premia a otros sin que ninguno lo merezca? ¿Será que este ordenamiento no lo creó una divinidad, sino los hombres, y será que no es inalienable? ¿Será que ahora, aquellos que tienen el poder de la riqueza buscan también el poder de las ideas para convencer de que está bien encerrar a las personas cuanto antes, a consecuencia de su origen social? ¿Será que usted será cómplice?
